La lectura es
una habilidad de un tipo muy desarrollado: de hecho es la suma de varias habilidades psicológicas que se adquieren y se ejercitan
a edad temprana. Como ocurre con las facultades humanas que usamos desde siempre (la maravilla del lenguaje, de la percepción
visual), es difícil darnos cuenta cabal de su complejidad.
La lectura comprende,
en un principio, la capacidad de discernir una letra de otra: ¿qué tienen que ver las siguientes formas entre sí? Poco: y sin embargo todas son la a.
¡Qué entrenamiento visual y gráfico, qué finura de apreciación requiere identificar los signos a través de tipografías, tamaños
y características diferentes!